domingo, abril 04, 2010

Retro 4 de 4. A glorious day... Radiohead marca un antes y un después.

Publicado en Marzo de 2009 en earwax.fm

Quince años tuvieron que pasar para que llegara el día, el día glorioso. Al fin Radiohead nos regaló eso que tanto esperabamos muchos mexicanos, una presentación en este suelo. Thom Yorke, Phil Selway, los hermanos Greenwood y Ed O'brien dieron todo de si para convertirse ya en historia.

Aún se siente la emoción en el aire, gargantas destrozadas por corear canciones de la que posiblemente sea la banda más representativa de los últimos 20 años. Un juego de luces bárbaro, un Thom Yorke serio, aunque con algunos esbozos de felicidad, profesionales en toda la extensión.

Un inicio bueno con 15 step para animar a la concurrencia inició el camino a la gloria. Después sorprendente, Airbag de ese álbum con 11 años de existencia, el OK Computer, la noche que me salvó la bolsa de aire, todos atónitos, esto promete se decían unos a otros.

Mientras algún arrepentido por beber muy temprano se iba desconsolado, la velada continuó. Tocó el turno a There There, el nivel de intensidad subía y subía, para ese entonces las bebidas corrían en segundas o terceras rondas y las gargantas comenzaban a sufrir los primeros embates de desgaste.

All I need de este In rainbows histórico, recordó ese fin de semana cuando presentamos el álbum y ofrecimos 10 libras esterlinas, podíamos no pagar nada, pero ¡Carajo! es Radiohead, merecen al menos un tributo por el atrevimiento y el ataque frontal a las disqueras.

Para entonces llegaron Nude, Weird Fishes/Arpeggi y The Gloaming, rolas extrañas para el público mexicano que respiró por algunos minutos descubriendo lo que en apariencia y para el aficionaado de a pie fueron nuevos tracks.

The national anthem, como su nombre lo marca, el himno que todos coreamos mucha más que las letras de no sé, una Marsellesa. Faust arp, todo mundo quieto, Yorke ejecutando y todos atentos. Se oye un xilofono errante, es el turno de No surprises y nos emocionamos, para ese instante más de la mitad del Foro ya estábamos afónicos.

Una más del arcoiris, Jigsaw falling into place, nos recuerda el primer conteo donde se mantuvo en el gran público de esta gran estación, con altos niveles de aceptación. Llega un momento cumbre, increíblemente Lucky del "Ya vas computa" abre 60 mil corazones al mismo tiempo.

Reckoner si, esa que regalaron para que fuera mezclada por Dj's de todo el mundo, Radiohead ya nos había echado a la bolsa. Apenas va como la mitad, se especulaba, ¿Qué más tocarán? Llegó Optimistic, con ese álbum empezaron el siglo decían algunos; lo genial fue la transición a Idioteque, en verdad nunca pensamos que la tocarían, en ese momento nosotros esos que levantamos la nota nos encendimos de más, fue genial sentirlo.

Llegó otra cumbre, Fake Plastic Trees, a más de uno se nos salió lágrima, el que redacta estas líneas no lo podía creer, ¡Qué intenso! Her green plastic watering can, for fake chinese rubbert plant...in fake plastic earth.

Una más del In rainbows. Bodysnatchers, la que decidió en esta emisora tocar como tercer sencillo, simplemente espectacular. Llegó el tercer momento cumbre: Paranoid Android, la más coreada de la noche, esto ya nadie lo detenía, ni los de seguridad con su ineptitud, ni la larga fila, ni nadie... estabámos en Radiohead.

House of cards, aquí la soñamos porque la pedían todo el tiempo en los especiales, en vivo suena diferente, algo sublime. Cuarta cumbre, My iron lung nos transportó para los que rayamos los 30 a esos años de secundaria, a esos 15 de edad y a esa inocencia perdida, bien perdida.

Street Spirit, simplemente genial México entraba así en el gusto de Radiohead, un regalo atípico y al mismo tiempo gustosos lo recibíamos. Pyramid song, nos recordaba el inicio del siglo de nuevo un Yorke al piano, una letra destrozante y una voz intensa, tierna y desencantada, de ese tamaño es.

Just, así nos sorprendieron, los que estabamos ahí no dabamos crédito, un regalo más. Se cerró con Everything it's n a right place, performance, ruido y la expectativa de que este fue un parteaguas en la historia de conciertos en México, valió la pena esperar poco más de media vida para ver a esos cinco de Oxford.

No hay comentarios:

Publicar un comentario